domingo, 24 de diciembre de 2023

DON RAMIRO PRIALÉ

DON RAMIRO PRIALÉ

Por: Fernando Arias - Stella C. (*)

Queremos expresar nuestras condolencias por la muerte del Presidente del Senado de la República, don Ramiro Prialé. Su muerte, como primera reflexión, nos recuerda la transitoriedad de los hombres. No en vano la Biblia enseña: “El hombre nacido de mujer vive corto tiempo… Sale como una flor; y es cortado: huye como sombra, y jamás permanece en un mismo estado”.

Pero no queremos limitarnos a reflexionar sobre lo inevitable de su muerte. Queremos comentar lo irreparable de su vida. Don Ramiro Prialé fue un hombre noble y ejemplar. De hecho, no tuvimos el placer de conocerlo personalmente, pero si lo conocimos indirectamente. Gracias a sus parientes (específicamente sus nietos Rodolfo y Horacio), gracias a sus compañeros de partido, gracias a los miles de hombres y mujeres humildes que él acostumbraba ayudar: a través de todos ellos podemos hacernos una imagen de su existencia.

Don Ramiro Prialé, destacó visiblemente en el mundo de la política. En su partido -el APRA- ocupó siempre lugar de importancia. A nivel nacional, lo mismo. Puede citarse como ejemplo de su peso específico dos datos: fue el hombre que llevó al APRA a la legalidad y a Prado a la presidencia, y recientemente se ha revelado que se le ofreció la presidencia en 1962.

La historia parlamentaria lo recordará como uno de los pilares de la célula parlamentaria aprista. Llegó con Manuel Seoane y Luis Heysen en 1945 al senado, y desde entonces logró demostrar su capacidad como legislador. Son muchas las leyes en las que tuvo participación, pero queremos mencionar sólo dos; por ser de rango constitucional. Primero, es el responsable de la norma 197 de nuestra Constitución de 1979, relativa al presupuesto; segundo, es el autor del Art. 257 in fine de la misma Carta Política. De esto, hay constancia escrita.

En ellas, se expresa la experiencia del parlamentario y la sagacidad del político; además de su calidad de jurista genésico.

No queremos ahondar, en un tema que otros podrán tratar con mayor conocimiento pero sí queremos recordar su conducta política. El señor Ramiro Prialé fue un líder que prefirió el camino difícil de la democracia, al recurso fácil de la violencia. A pesar de sufrir más de una década de prisiones, optó por no perder la fe en las elecciones libres. Fue un hombre modelo, sin ser erudito era sabio; sin ser audaz era exitoso. Pero sobre todo, era un político paciente. Sabía que es mejor la espera al apuro, el triunfo seguro a la victoria pírrica.

Como hombre, don Ramiro Prialé fue bondadoso. Lo demuestra el dolor sincero de una multitud, el llanto fraterno de sus compañeros, la plegaria silenciosa de sus hijos y nietos, la impronta de ausencia en su esposa. Ha muerto un hombre bueno, pero ha nacido un ejemplo a seguir.


(*). Fuente: “La Crónica”. OPINIÓN, Pág. 9. Sábado 9 de Abril de 1988.

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