domingo, 31 de diciembre de 2023

RAMIRO: EL LÍDER FRATERNO DEL APRA

 RAMIRO: El líder fraterno del APRA


Ramiro Prialé es, sin duda, uno de los líderes apristas más queridos por los seguidores de Víctor Raúl Haya de la Torre. El efecto es fruto de su entrega integra y constante a la causa aprista, durante más de medio siglo.

Homenajear sus 84 años con un balance de su vida es reconocerle al hombre su verdadera dimensión de líder y el compromiso que adquirió con su tiempo. Este recuento sucinto, no es otro que la memoria del ideario aprista.

TRAYECTORIA POLÍTICA

Nació en la ciudad de Huancayo el 6 de enero de 1904, Prialé se ligó a los jóvenes rebeldes de su tiempo a los 26 años para fundar poco despúes el Partido Aprista liderado por Víctor Raúl Haya de la Torre.

En 1933, sufrió su primera prisión, en momentos en que conjugaba su actividad política con la enseñanza del aprismo y el sindicalismo en la Universidad Popular Gonzales Prada, en el barrio de La Victoria.

Al recobrar su libertad fue presentado por el mártir aprista Manuel Arévalo a Víctor Raúl. El breve encuentro con el joven huancaíno le bastó al líder para saber que tenía ante sí a un hombre en quien depositar su confianza.

El visionario político no se equivocó. En los años negros del aprismo, Prialé se convirtió en el gran organizador del partido; junto con Arévalo -encargado  de la zona norte- cumplió la difícil y peligrosa misión de mantener aglutinado al partido.

Sus condiciones organizativas y su fidelidad a la causa, le valieron que Haya lo designara más tarde secretario nacional de organización, cargo que desempeñó hasta 1945 en que pasó a ser secretario general del PAP, hasta 1964.

Mas de 13 años de prisión y muchas más de destierros y persecuciones, dan fe de su entrega total al ideario aprista. En esos años sin tregua, desempeño múltiples labores partidarias en las que destacó su posición conciliadora de la que hizo meta e ideal de su ejercicio político.

Justamente esta proclividad al diálogo le permitieron convertirse en el artífice del Frente Democrático Nacional que condujo a la presidencia en 1945 al Dr. Bustamante y Rivero y de la Convivencia Nacional. Estos dos acontecimientos lograron -poco después- rescatar al Partido Aprista de la clandestinidad y recuperarlo a la vida democrática.

LOS MÉRITOS

Al igual que Víctor Raúl, Prialé ha tenido siempre un especial interés por la formación de las nuevas generaciones partidarias. Su preocupación se materializó en 1933 al impulsar la fundación de la Federación Aprista Juvenil, que derivaría después en la JAP. Como primer secretario general fue elegido en aquella oportunidad, Armando Villanueva del Campo.

Por el importante órgano juvenil, transitaron entre otros, dirigentes apristas de renombre, como Luis Felipe de las Casas, Romualdo Biaggi, Juan Torres García, Andrés Townsend Ezcurra y Roberto Martínez Merizalde.

Su vida política no fue menos intensa, senador en cinco oportunidades, dos veces presidente de la Cámara Alta, miembro de la Asamblea Constituyente de 1979, Prialé integró también la plancha aprista como candidato a la segunda vicepresidencia en 1963, acompañando a Víctor Raúl.

El reconocimiento a su trabajo le merecieron en diversas ocasiones condecoraciones tanto de nuestro país como del extranjero, entre ellas, la recibida de manos del general y entonces presidente de Francia, Charles De Gaulle.

El premio querido, sin embargo, lo ha logrado en el corazón del pueblo aprista el cual reconoce en el veterano al patriarca, al líder fraterno y maestro de la política.

En su incansable lucha, Prialé mostro siempre especial preferencia por las causas de la regionalización, el Magisterio y el desarrollo de los pueblos atrasados. A ellos brindó febriles esfuerzos y terca constancia de años.

EL PADRE Y LA COMPAÑERA

Su interés por la docencia le viene de la sangre familiar. Su padre -Pedro Sixto Prialé- fue un reconocido maestro huancaíno. Ramiro, continuaría los pasos paternos, debutando a los 15 años como maestro en su tierra natal.

Su azarosa vida política nunca le hicieron olvidar su condición de maestro. Ya siendo legislador y gracias al tesón que lo caracteriza, impulsó diversas obras en favor de la educación peruana, entre ellas, la creación de numerosos centros primarios, secundarios y superiores a lo largo de todo el país.

Fruto de su amor por el Magisterio son también la creación de la Universidad Nacional del Centro y la incorporación del 20 por ciento del presupuesto general de la República al sector de la Educación.

Prialé es considerado, también, el padre de la regionalización. El proceso, que tiene por objeto lograr la descentralización del país, ya se ha puesto en marcha y debe parecerle al veterano líder, un sueño hecho realidad.

“Si tuviera que volver a pasar todas las cosas que viví, para encontrarte, lo haría otra vez”, -le confesó una vez Ramiro Prialé a su esposa Antonieta Zeballos, defendiendo con esta frase todo el amor que es capaz de sentir un hombre por una mujer.

UNA VIDA DIFICIL

Evocando este gesto de cariño, Antonieta Zeballos retribuyó ayer el mismo sentimiento a su compañero definiendo, de este modo, lo que has significado Prialé en su vida.

No obstante los amargos momentos vividos a su lado, años de cárceles y amenazas constantes, Antonieta recuerda con afecto y sobrado orgullo sus años junto al líder. “Quizás han sido, precisamente esas dificultades las que le han dado valor y sentido a nuestra vida”, confiesa.

Los años pasados con Prialé no fueron fáciles. En tres oportunidades sufrió la indecible angustia de escuchar de boca de los enemigos que su compañero había muerto. Conoció también el dolor de la recién casada, separada de su esposo por una de las tantas carcelerías, que purgó siete años y de la cual salió para conocer recién a su hijo Gonzalo que había nacido cuando ingreso al penal.

Los infortunios no frustraron la relación, más aún la fortalecieron. Antonieta explica que una de las razones del éxito matrimonial lo constituye su adhesión a la misma causa del aprismo.

Esta causa los unió en 1945, cuando Antonieta, militante aprista de Arequipa recibió de su partido la delicada misión de ser enlace en el lugar entre el reconocido líder, recién llegado de Lima, y los responsables locales.

UN HOMBRE DE SU TIEMPO

Un buen tiempo, Antonieta cumplió con eficacia la labor, sin saber de quién se trataba. Un descuido del líder, que dejó entrever en su casaca las iniciales de su nombre legal, le permitieron comprender que el fogoso activista Alfredo Ganoza, era en realidad el legendario Ramiro Prialé.

Después vino el amor y el cariño familiar. Y, con los años, la alegría de los hijos. Prialé tiene siete hijos, cuatro de su primer matrimonio del que enviudó: Alfredo, Raquel, Pedro y Víctor. Con Antonieta, nacieron Gonzalo, Ramito Fernando y la última Irma.

Al hablar de sus mejores virtudes, esta fiel compañera reconoce en Prialé, su paciencia, la eterna afabilidad y su carácter, naturalmente bondadoso, cualidades que han contribuido a la estabilidad y felicidad de la unión.

Al hacer un balance de su vida política, Antonieta reconoce también, con gratitud, el cariño que despiertan en la colectividad aprista, este nuevo cumpleaños de Prialé.

“El siempre fue reconocido, porque contó con el aval de Víctor Raúl. Ahora, hay nuevas generaciones que tienen otra visión de las cosas y muchas veces piensan que los grandes acontecimientos pasados se deberían haber echo de otro modo. Pero cada tiempo tiene su propia interpretación que es diferente s los otros”, así, sencillamente, explica las incomprensiones que como todo líder Prialé afronta también.

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