INKARI,
MITO O FUTURO DE AMERICA?
La leyenda cuenta que cuando
el último Inca fue ejecutado por los españoles, los miembros arrancados de su
cuerpo, fueron sepultados en diferentes zonas del Perú. Así, por ejemplo, la
cabeza del Inca yace enterrada bajo el Palacio de Gobierno en Lima, sus
extremidades superiores en Waqaypata o Plaza del llanto en Cusco, y sus
extremidades inferiores en Ayacucho.... Un día, cuando los miembros
fragmentados del Inca se fusionen nuevamente a su cuerpo; es decir, cuando la
cabeza se junte con las manos y los pies, entonces el Inca volverá resurrecto y
habrá terminado para siempre el sistema opresor de los españoles. INKA-RI....es
inka-si o sea la afirmación del poder indígena...
EL MITO DE INKARRI
Por Alcides Manrique Álvarez
Era el
año de 1572, la plaza del Cusco se encontraba atestada de personas entre
indígenas y españoles. El virrey Francisco de Toledo los había convocado para
que presencien la ejecución del último Inca de Vilcabamba Felipe Túpac Amaru.
El pueblo al ver a su Inca, con una soga al cuello y las manos atadas siendo
escoltado por quinientos lanceros cañaris, pidió su libertad a gritos. Ante
este bullicio, el Inca hizo una señal para que guarden silencio. En el
tabladillo se encontraba el verdugo cañari que procedió a prepararlo para la
decapitación.
El
Virrey Francisco de Toledo estaba dispuesto a organizar el Virreinato del Perú,
y para lograrlo consideraba que debía estar pacificado; es decir, no debía
existir ninguna clase de oposición. Túpac Amaru hasta el final se mantuvo
orgulloso e inclusive comunicó que no conversaría con el virrey Toledo por ser
un mayordomo de otro Inca, haciendo alusión al Rey de España. El Virrey dio la
orden al verdugo cañari y este lo decapitó.
El pueblo al presenciar la muerte de su Inca vio desmoronarse la esperanza de la restauración del Tahuantinsuyo; porque su muerte significó el final de la resistencia de los Incas de Vicabamba. Sin embargo, ante la imposibilidad de cambiar los hechos, surgió en el pueblo andino otra resistencia; esta vez ideológica, con el mito del Inkarri que es la esperanza mesiánica del regreso del Inca. Este mito señala que la cabeza decapitada del Inca generaría un nuevo cuerpo, el cual tomando vida instauraría un nuevo orden o cosmos.
El pueblo al presenciar la muerte de su Inca vio desmoronarse la esperanza de la restauración del Tahuantinsuyo; porque su muerte significó el final de la resistencia de los Incas de Vicabamba. Sin embargo, ante la imposibilidad de cambiar los hechos, surgió en el pueblo andino otra resistencia; esta vez ideológica, con el mito del Inkarri que es la esperanza mesiánica del regreso del Inca. Este mito señala que la cabeza decapitada del Inca generaría un nuevo cuerpo, el cual tomando vida instauraría un nuevo orden o cosmos.